El viento sabio murmura y seduce momentos de arena y sal,
mientras dos arroyos solitarios juguetean en dulce alboroto,tras el canto,tras la bruma de sus ojos,rompieron su cauce y salieron tras el sabio viento a jugar.
La bruma presumida enciende faroles mientras ríe,
borra las huellas que dejan las sonrisas que avanzan por su cauce
perdiendo a la soledad deleitando sus miradas, encontrando sus palabras.
Exquisitos colores envuelven sus trazos mientras curiosean tras el viento encantador
embriagados sin rumbo, sin guía, pero la luz emana de ellos mismos.
El viento y la bruma: Sus pasos.
